amor sacro, amor profano
Bienvenidos amigos a esta nueva página que inauguro con el presente artículo. Sé que me he demorado, pero no tenía muchas cosas que decir. Por fin algo me rescató del naufragio, se trata de la obra póstuma del maestro Stanley Kubrick: " Eyes Wide Shut". Todo un escándalo en su época por el tratamiento de la sexualidad, algo que curiosamente causa estruendo en la sociedad americana. Una vez más se cumple la máxima que dice que una película de Kubrick nunca pasa inadvertida, no resulta indiferente a nadie. Y una vez más el maestro nos invita a la reflexión en un maravilloso final abierto. La película tiene una estructura perfecta: una punto de partida que es la existencia de un matrimonio convencional ( el Sr. Cruise es un aclamado médico, tienen una hija en común, etc), un elemento sorpresivo a partir del cual nacerá la variante de los " celos" ( el hecho de que a partir de fumarse un porro la pareja entra en el debate sobre las infidelidades de cada uno, las fantasías no cumplidas), la consecuencia de esos celos e hilo argumental de la película( el viaje del señor Cruise a ese mundo de lo extramatrimonial, de los instintos sexuales reprimidos y censurados hasta entonces formalmente a través de la figura del matrimonio y que le llevará a encararse cara a cara con ellos; con un eros y un tánatos fusionados ) y finalmente la redención y la idea de que es posible salvar el matrimonio y vencer esos instintos extramatrimoniales a través de la práctica del sexo en pareja ( o como resume la última frase de la película: " hay algo que necesitamos hacer lo antes posible, follar"). A partir de aquí empiezan las preguntas y se abre el abanico de posibilidades. Una primera reflexión nos invita a analizar la discusión entre los protagonistas a raiz de los celos. En ella, Nicole Kidman le pregunta a Tom Cruise si realmente tenía ganas de follarse a dos chicas que había conocido en una fiesta. El le responde que no porque es un hombre casado, a lo que ella replica diciendo que únicamente no se acostó con ellas por " consideración" hacia ella y hacia su matrimonio, pero no por falta de ganas. Es natural del ser humano tener la necesidad de satisfacer esos instintos extramatrimoniales? Es suficiente censura
la consideración a la pareja para destruirlos?. Somos capaces de vencerlos o la virtud consiste en no despertarlos porque siempre estarán " allí"?. En todo caso la película nos advierte del peligro de jugar con esos deseos ocultos, ya que es un camino sin regreso si no logras vencerlos. Estas preguntas nos llevan a otra dicotomía: la diversidad entre amor y sexo. Es posible conciliarlos en pareja?. O siempre pensamos en una " sola" mujer para amarla espiritualmente y en el resto para tener "únicamente relaciones sexuales con ellas"?. Ya sabéis, la dicotomía entre el amor sacro y el amor profano ha existido siempre. Qué pensáis?.
FELLAS